Lo que hay y lo que no
No tengo oficina en Galicia. Tampoco he trabajado nunca desde allí, así que no voy a contarte una relación con la tierra que no existe.
Lo que sí tengo son clientes gallegos. Y una pregunta que me han hecho todos al principio: si compensa contratar a alguien que está a setecientos kilómetros.
Por qué la distancia dejó de importar, y qué la sustituyó
En desarrollo web hace años que no hace falta estar cerca. Lo que decide el resultado no es la distancia: es con quién hablas.
Si contratas una agencia de A Coruña, lo normal es que te atienda un comercial, que un jefe de proyecto traslade tus mensajes y que quien escribe el código no llegue a hablar contigo. Estáis en la misma ciudad y aun así tu explicación pasa por tres personas antes de llegar a quien tiene que entenderla.
Conmigo hablas conmigo. Es la misma persona la que te contesta el primer mensaje, la que decide la arquitectura, la que escribe el código y la que seguirá ahí seis meses después. Eso vale más que la proximidad.
Lo que pierdes es la reunión presencial. Para la mayoría de proyectos no la echarás de menos, porque una revisión sobre un enlace y unos comentarios por escrito son más útiles que una hora en una sala. Si tu proyecto necesita de verdad que alguien se siente contigo —porque partes de cero y te cuesta explicar por escrito a qué te dedicas—, te lo diré y te recomendaré buscar a alguien cerca.
La decisión del idioma, que aquí no es menor
Es la conversación específica de esta comunidad y conviene tenerla antes de empezar.
Una web en gallego y castellano no es traducir el mismo texto dos veces. Implica el doble de contenido que mantener, una estructura de direcciones pensada desde el principio y las etiquetas que le dicen a Google qué versión enseñar a quién. Si eso se añade a mitad de proyecto, se rehace medio trabajo.
Y hay una decisión previa que casi nadie se plantea: si tu cliente es local, quizá una sola versión en gallego rinde más que dos a medias. Si vendes fuera, seguramente no. Depende de a quién quieras llegar, no de lo que dicte la costumbre.
Qué tipo de proyectos encajan
Trabajo sobre todo con empresas de servicios, profesionales, hostelería, alojamientos y productores. Si tu negocio está en alguno de esos, estas páginas entran en el detalle:
- Webs para productores y producto local
- Webs para casas rurales y alojamientos
- Webs para restaurantes y bares
Y si no sabes por dónde empezar, el estudio de proyecto son seis preguntas y te dice qué encaja.