¿Por qué no hay precios en la web?
Porque una cifra sin alcance no dice nada. Dos webs con el mismo número de páginas pueden costar muy distinto según quién redacte, cuántos servicios haya que explicar o si hay que migrar contenido antiguo. Prefiero saber qué necesitas y darte un número que se sostenga a poner uno de escaparate que luego no se parezca a la propuesta.
¿Qué hace que una web cueste más o menos?
Sobre todo cuatro cosas: cuánto contenido hay que crear desde cero, cuántos servicios distintos hay que explicar, si hace falta que puedas editarla tú desde un panel, y si se parte de cero o hay que migrar una web existente conservando su posicionamiento.
¿Cuánto tardo en tener una cifra?
Si respondes el asistente de proyecto tienes el encaje técnico en dos minutos. La cifra llega después de una conversación corta en la que confirmamos alcance y materiales, normalmente el mismo día.
¿Incluye dominio, alojamiento y licencias?
Solo cuando la ficha o la propuesta lo indiquen expresamente. Los costes externos se separan siempre, para que sepas qué es trabajo mío y qué depende de un proveedor y seguirás pagando cada año.
¿Puedo pedir cambios fuera del alcance?
Sí, como ampliación, bolsa de horas, mantenimiento o nueva fase. Definirlos aparte es lo que evita que un proyecto cerrado se convierta en uno sin límites, que acaba mal para las dos partes.
¿Qué opción es la recomendada para una web sencilla?
Página Web Básica es la opción principal cuando necesitas una presencia profesional clara sin ecommerce, blog ni funcionalidades a medida.