Respuesta directa
Para un negocio local, el perfil de empresa de Google suele dar resultado antes que la web. Es gratis, se configura en una tarde y alimenta el bloque del mapa, que es donde va la mayoría de los clics en móvil. Y aun así, la mayoría de las fichas que veo están a medio hacer.
Los campos que de verdad mueven la aguja
La categoría principal. Es el campo que más influye y el que más veces está mal elegido. Tiene que describir lo que haces, no lo que te gustaría hacer ni lo que hace tu cliente. Un taller que se pone «concesionario» compite donde no debe y desaparece donde sí.
Búscala mirando qué categoría tienen los que ya salen bien posicionados para lo que tú quieres.
El nombre exacto del negocio. Tal cual está en el rótulo y en las facturas. Añadir palabras clave —«Panadería Pérez pan artesano Cuenca»— incumple las normas de Google, y las fichas que lo hacen acaban con la suspensión o con el nombre corregido de oficio.
Los horarios reales. Incluidos festivos, cierres por vacaciones y temporada. Una ficha que dice abierto cuando estás cerrado genera la peor reseña que existe: la de quien se ha desplazado para nada.
Las fotos. Propias, actuales y del sitio de verdad. Fachada, interior, equipo, producto. Las de banco de imágenes se notan y no ayudan.
Los servicios y productos. Es un apartado que casi nadie rellena y que ocupa espacio en el resultado. Escribir tus servicios uno a uno, con su descripción, sirve.
Las reseñas
Pesan en la decisión con seguridad, y en el posicionamiento local parecen tener influencia. Tres cosas:
Pídelas. Con naturalidad, al terminar un trabajo que ha ido bien, y facilitando el enlace directo. La mayoría de la gente satisfecha no deja reseña simplemente porque no se le ocurre.
Respóndelas todas. También las de una estrella, y sobre todo esas. Quien lee reseñas lee las respuestas: una respuesta serena a una crítica dura convence más que diez reseñas de cinco estrellas.
No las compres ni las incentives a cambio de algo. Es contrario a las normas, se detecta y el riesgo no compensa.
Si trabajas en salud o en otro sector con secreto profesional, ten cuidado al responder: no confirmes públicamente que alguien es paciente o cliente tuyo.
Los errores que penalizan
Direcciones que no son tuyas. Una oficina virtual, la casa de un familiar, un espacio de trabajo compartido donde no operas. Es motivo de suspensión y es el error más caro de todos, porque recuperar una ficha suspendida cuesta mucho.
Varias fichas del mismo negocio. Suele pasar por duplicados antiguos. Hay que reclamarlas y fusionarlas.
Datos que no coinciden con la web. El nombre, la dirección y el teléfono tienen que aparecer exactamente igual en tu ficha, en tu web y en cualquier directorio. Lo desarrollé en qué es el SEO local: cada discrepancia resta un poco de confianza en que eres quien dices ser.
Abandonarla. Una ficha sin fotos nuevas ni reseñas recientes durante dos años transmite exactamente eso.
Lo que el perfil no puede hacer
No te va a posicionar en una capital con cincuenta competidores solo por estar bien rellenado. Y no sustituye a la web: cuando alguien duda entre tres fichas, entra en las tres webs. Ahí es donde se decide.
El perfil te mete en la comparación. La web la gana.
Siguiente paso
Puedes ver cómo trabajo esto en SEO técnico y local, o contarme dónde estás y a quién quieres llegar en el estudio de proyecto.