Qué es y por qué lo enseño
Cocinopedia es un proyecto editorial de gastronomía. Es mío, no de un cliente, y lo digo antes de nada porque eso cambia lo que demuestra: no prueba que alguien me contratara y quedara satisfecho, prueba lo que sé montar cuando no hay nadie limitando el alcance.
Es donde ensayo la arquitectura de contenidos, el SEO y la automatización que después aplico en proyectos de encargo. Puedes abrirlo y mirarlo por dentro ahora mismo.
Cuatro tipos de contenido, no un blog con etiquetas
La decisión de fondo del proyecto es esta: recetas, enciclopedia, viajes y blog no son categorías, son tipos de contenido distintos, cada uno con su estructura y su base de URL.
- Recetas en
/receta-de/: ingredientes, pasos, tiempos y el porqué de cada técnica. - Enciclopedia gastronómica: fichas de ingredientes, productos y técnicas. Responde al «qué es» y al «cómo se usa».
- Viajes gastronómicos: qué se come en un sitio y por qué se come eso allí.
- Blog: artículos de criterio y decisiones de cocina.
La alternativa fácil habría sido un único tipo de entrada con etiquetas. Es más rápido de montar y es lo que hace casi todo el mundo, pero tiene un coste que se paga después: cuando todo es lo mismo, no puedes darle a cada cosa la plantilla, los campos ni el marcado que le corresponden, y Google recibe un montón de páginas indistinguibles.
Separarlos permite que una receta se comporte como una receta y una ficha de ingrediente como una ficha, con lo que cada una necesita.
Los viajes no son una sección aparte
Este es el detalle que más me gusta del proyecto y el que más se puede aplicar a un negocio.
Un artículo de viaje sobre Portugal habla de productos, técnicas y platos que ya existen en la enciclopedia y en las recetas. Si esa sección vive aislada, es un blog de viajes flojo dentro de una web de cocina. Si se relaciona, cada viaje se convierte en una puerta de entrada al resto del contenido, y cada receta gana contexto.
Es la misma lógica que aplico en cualquier web de servicios: un artículo desarrolla un problema, enlaza al servicio que lo resuelve y recoge el contexto de sector. Aquí el contenido es distinto y el mecanismo es exactamente el mismo.
La automatización: de vídeo publicado a artículo
Publico vídeos cortos de cocina en las redes de Cocinopedia. El problema evidente es que ese contenido se queda ahí: rinde tres días, no lo indexa nadie y no construye nada.
Así que monté un proceso que, en cuanto publico un vídeo, prepara el artículo correspondiente para la web: la receta desarrollada alrededor de lo que se ve, el vídeo incrustado, la imagen sacada del propio vídeo y el contenido que en un vídeo de un minuto no cabe —por qué funciona la técnica, qué errores se cometen, variantes, aprovechamiento—.
Dos cosas importan de cómo está planteado:
No publica solo. Genera un borrador y lo reviso yo antes de que salga. Un sistema que publica sin supervisión acaba sacando algo que no querías, y en gastronomía eso incluye cantidades y tiempos que alguien va a seguir en su cocina.
Parte de material propio. No inventa una receta: desarrolla la que ya he cocinado y grabado. Es la diferencia entre usar la IA para escribir por ti y usarla para no volver a escribir tres veces lo mismo.
Lo que ahorra no es «escribir el artículo»: es el arranque desde cero, que es donde se atasca cualquier proyecto de contenidos.
Qué de esto sirve para un negocio
Casi todo, cambiando el tema.
Si tienes un restaurante, la carta, los platos y las noticias del local son tipos de contenido distintos. Si eres productor, el producto, la finca y las recetas con tu producto también. Y si ya estás publicando vídeos en redes, ese material puede alimentar la web en lugar de evaporarse cada semana.
Puedes verlo funcionando en cocinopedia.com (se abre en otra pestaña) o contarme tu caso en el estudio de proyecto.


