Respuesta directa
El mantenimiento web es un seguro, no una mejora. No hace que tu web venda más: hace que siga funcionando, que no la comprometan y que un problema se detecte antes de que lo note un cliente. Si esperas resultados comerciales de una cuota de mantenimiento, la estás contratando por el motivo equivocado.
Qué cubre de verdad
Actualizaciones con red. Núcleo, plantilla y complementos, con copia previa y comprobación posterior. La parte importante no es pulsar «actualizar»: es tener una copia a la que volver y comprobar después que los formularios siguen enviando y el menú sigue en su sitio.
Copias de seguridad probadas. Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia: es una suposición. Conviene verificar de vez en cuando que se puede recuperar de verdad.
Vigilancia. Que la web responde, que no ha caído, que no aparecen errores nuevos, que el certificado no está a punto de caducar. Enterarte tú antes que tu cliente es buena parte del valor.
Seguridad básica. Usuarios y permisos revisados, versiones sin vulnerabilidades conocidas, y complementos abandonados por su autor sustituidos antes de que sean un problema.
Revisión periódica. Enlaces rotos, errores 404, rendimiento, espacio en disco, base de datos.
Qué no cubre
Y conviene que esté por escrito antes de empezar:
- Rediseños o cambios de estructura.
- Contenido nuevo, más allá de lo acordado.
- Funcionalidades nuevas.
- Recuperar una web ya comprometida, que es un trabajo puntual y a veces largo.
- El coste del alojamiento, el dominio y las licencias de terceros.
- Campañas, redes sociales o gestión de reseñas.
Un plan que promete «todo incluido» o «cambios ilimitados» o no lo cumple, o lo cumple mal. Los límites claros protegen a las dos partes.
Por qué una web sin mantener sale más cara
El patrón es siempre el mismo. Se publica una web, se actualiza durante unos meses y luego se olvida. Pasan dos años. Entonces:
- Actualizar de golpe rompe cosas, porque los saltos grandes de versión no son compatibles hacia atrás.
- Algún complemento lleva un año sin soporte y hay que sustituirlo.
- Aparece una vulnerabilidad conocida y ya es tarde.
- La web ha ido acumulando lentitud sin que nadie mirase, como conté en cómo saber por qué tu WordPress va lento.
Recuperar esa situación cuesta bastante más que lo que habrían sumado dos años de cuota. Y si de por medio ha habido un incidente de seguridad, se añade la limpieza, la posible pérdida de posicionamiento y el aviso a Google.
Astro y WordPress no necesitan lo mismo
Una web estática no tiene base de datos ni código ejecutándose en el servidor. Eso elimina de golpe la mayor parte del mantenimiento urgente: no hay actualizaciones de seguridad que aplicar el mismo día ni complementos que se rompan solos.
Sigue necesitando atención, pero de otro tipo: revisar contenido desactualizado, enlaces rotos, rendimiento y que el dominio y el certificado estén al día. Es una diferencia real de coste a lo largo de los años, y una de las razones por las que a veces recomiendo Astro aunque el proyecto inicial cueste algo más.
La auditoría inicial
Antes de asumir el mantenimiento de una web que no he hecho yo, hago una revisión: en qué estado está, qué versiones tiene, qué complementos hay, si hay copias, si hay algo comprometido.
No es un trámite. Asumir a ciegas una web con dos años de abandono significa heredar problemas que no se ven hasta que estallan, y no sería justo para ninguno de los dos empezar la relación así.
Si de esa revisión salen arreglos necesarios, se hacen como trabajo puntual antes de arrancar la cuota.
Siguiente paso
Puedes ver los niveles y qué incluye cada uno en mantenimiento web, o contarme el estado de tu web en el estudio de proyecto.